Detrás de ALMADORADA
Hay historias que merecen ser contadas. Nacen de una idea, crecen con la pasión y se realizan a través de decisiones tomadas con cuidado.
La nuestra es una de ellas.
Queremos contártela a través de las palabras de Nadia, fundadora, rostro y alma de ALMADORADA, compartiendo contigo la visión, los valores y el camino que la han hecho realidad.
Todo empezó así
Me llamo Nadia y, desde niña, mis veranos tenían el aroma de los olivares de Extremadura. Fue allí, junto a mi familia, donde aprendí que el aceite no era solo un producto, sino un gesto cotidiano, una cultura transmitida a través de un profundo respeto por la tierra.
Tras años de experiencia internacional en el mercado de ingredientes para los sectores alimentario, cosmético y nutracéutico, sentí la necesidad de volver a mis orígenes para dar vida a un aceite de oliva virgen extra puro, trazable y con identidad propia, capaz de contar, con autenticidad y sin compromisos, la historia del lugar del que procede.
Este regreso también estuvo acompañado de un camino de estudio y aprendizaje.
Para dar forma a esa visión, decidí cursar el Máster en Consultor en Aceite de Oliva en ESAO – Escuela Superior del Aceite de Oliva, uno de los principales referentes internacionales en cultura oleícola y calidad del aceite.
A partir de esta herencia familiar, enriquecida por años de experiencia y una formación especializada, nace ALMADORADA: no como una nostalgia del pasado, sino como un proyecto consciente, moderno y orientado a la excelencia.
Creo en un lujo esencial, basado en la sustancia y no en los excesos.
Un aceite capaz de convencer por su profundidad, y no solo de impresionar en la superficie.
Un aceite que no sigue las tendencias, sino que busca afirmar su propia identidad.
(Nadia L.)
Nuestra historia
ALMADORADA nació en 2025 de un deseo: crear un aceite de oliva virgen extra capaz de unir modernidad, diseño, excelencia y tradición auténtica.
Es una idea que también se desarrolla desde mi experiencia personal. Habla de un regreso a mis orígenes, pero con la perspectiva de quien soy hoy: un punto de encuentro entre tradición e innovación, entre pasado y futuro, donde el hoy marca el comienzo de un nuevo capítulo.
Con este proyecto queremos dar a conocer Extremadura, un territorio intacto y salvaje, una tierra auténtica y esencial que se expresa sin filtros en cada hoja, en cada fruto y en cada gota.
Una experiencia sensorial
En un mundo que avanza deprisa, nuestra invitación es a detenerse y dejarse guiar por los sentidos.
Tómate un momento: queremos acompañarte en un viaje que comienza antes de la degustación y continúa más allá del sabor.
Cada gota de ALMADORADA nace de nuestra tierra y guarda su esencia más pura: el aroma del olivar, la cálida luz de Extremadura y los ritmos de la naturaleza que marcan el paso del tiempo de forma natural.
ALMADORADA realza cada plato, pero sobre todo revela su verdadera esencia: el sonido del aceite al entrar en contacto con los alimentos, su textura sedosa y el equilibrio entre amargo y picante que perdura en el paladar.
No es solo un aceite para acompañar un plato, sino una experiencia que invita a activar todos los sentidos y transforma cada momento.
Nuestra botella también refleja esta forma de vivir el aceite, guardando el alma de nuestra tierra y llevándola a la mesa como un cuento que une pasado y futuro, tradición y diseño.